domingo, 11 de octubre de 2009

Capítulo 1: La Libertad - Privaciones

Si nos ha quedado claro que lo mas valioso que tenemos es nuestra libertad, en consecuencia lo mas lamentable que nos puede suceder es perderla.

Las religiones y leyes penan mas duramente las acciones que atentan contra la libertad e irónicamente sus “castigos” tienden hacia la privación de la misma.

Por ejemplo, la religión católica entre sus pecados mortales y esenciales esta el no matar y no robar. Al quitarle la vida a una persona a otra la priva de la posibilidad de vivirla, le quita su completa libertad.

Lo mismo pasa con las leyes al penar con sus mas duros castigos el asesinato y homicidio, inmediatamente después el robar con su nueva y popular modalidad del secuestro, siendo este el robo de una persona, de su tiempo y de su propia libertad, matándolo en vida de la manera mas pueril y cobarde.

La privación en menor escala es la mas preocupante por el autor de estas humildes reflexiones. ¿A que me refiero con privaciones a menor escala?

Los seres humanos nos quitamos la libertad continuamente. Ya sea auto flagelándonos o permitiendo que los demás impongan sus reglas inhibiendo nuestra libertad.

Primero ilustremos un ejemplo sobre la autoflagelación.

La mayor parte de los seres humanos van a trabajar la mayor parte de su edad adulta con desánimo y deseando estar en cualquier otro lugar menos en su trabajo. Pero de todos modos asisten a su trabajo. ¿Porque?

La respuesta mas común sería: Porque tengo que hacerlo. Reflexionando mas a fondo o presionando por detalles la mayoría responderíamos con un montón de argumentos entre los cuales destacarían:

  • Las cuentas no se pagan solas
  • Tengo que comer
  • Quiero cambiar de carro este año
  • Mis hijos tiene que estudiar

O peor aún, al ejercer mas presión las respuestas sería meramente retóricas, por ejemplo:

  • ¿Que se supone que debo de hacer?
  • ¿Tienes alguna mejor idea'?
  • ¿De que quieres que viva?

En donde radica la autoflagelación en este ejemplo, radica en que el trabajador quejumbroso se priva de hacer cosas que realmente le agradan para hacer algo que en la mayor parte de los casos no le deja mas que dinero y cansancio como subproductos.

No voy a entrar en detalles en este momento sobre mi opinión personal sobre este tipo casos, pero prometo tocar mas delante el tema de las elecciones laborales a fondo y con detalle.

 

Si pasamos al ejemplo de la privaciones sutiles impuestas por terceros, podemos encontrar miles y tal vez más, entre las cuales destacan todas las normas sociales y culturales que nos des agradan y oprimen.

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