Sediento de la sequia
En este desierto de sinsabores
De hipocresía y desencanto
No hay ni una gota de esa risa
Honesta risa que inunda como
un huracán mi mundo
Una sonrisa tuya es como
esa nube negra en el horizonte
bien recibida en este calor
agobiante en el desierto de mi vida
este nómada errante que anhela con beber
del manantial de tu boquita llena de gotitas de sonrisas, de ti, de tu alma, de tu espíritu tan puro
El pensar en ti en mi cotidiano caminar
es como el espejismo de un oasis tan cierto como el espejismo mismo
Gracias por dejarme beber de tu vida
Para mi hija CoCoTon, con todo mi amor